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La gestión del agua en el Sur de España: Andalucía y Extremadura

El reto de garantizar un servicio de calidad sobre un recurso limitado y cada vez más variable

En la sala Netmore del Spain Water Summit 2026, varios profesionales abordaron el reto de garantizar el acceso al agua donde dicho recurso no siempre está asegurado, narrando qué acciones han desplegado y qué dificultades han debido sortear a fin de ofrecer ulteriormente un servicio de calidad.

En relación con el abastecimiento metropolitano, Joaquín Fernández Garro, director gerente de Aljarafesa, destacó la complejidad de abastecer a treinta y un municipios de gran disparidad demográfica mediante aproximadamente 2.000 y 3.000 km de redes de saneamiento y abastecimiento que ya han desplegado, operando en un espacio protegido como es el Parque Nacional de Doñana. A esto se le une una demanda creciente sobre el recurso y la presión que este sufre, especialmente acuciada por las sequías recurrentes, alternadas con calor y lluvias torrenciales. Apuntó a la gran inversión económica realizada por parte de la entidad, lo que permitió la instalación de sistemas de telelectura en diecinueve municipios, además de colectivos relevantes del resto de los mismos a los que prestan servicio, incrementando paralelamente los recursos en análisis de datos, IA y ciberseguridad. De esta forma, asegura, la información ha pasado de estar dispersa a conectada y continua, con un importante contenido predictivo que les ha permitido acogerse a la anticipación. A futuro, reafirma que el objetivo de la compañía es extender la digitalización a todo su servicio.

Fuente: iAgua

Por su parte, Santiago Ponce, CEO de Giahsa, remarcó que la garantía del futuro del agua pasa por la cooperación territorial, potenciando un modelo supramunicipal que apueste por la planificación conjunta, la economía de escala y una gestión integrada. Citando destacadamente que “no tenemos más recursos, sino los mismos”, se pone de manifiesto la importancia de la monitorización en tiempo real y la anticipación a los problemas para la reducción de pérdidas y la optimización del sistema de abastecimiento ante un bien limitado y vital como es el agua.

Pedro Tomás Martín de la Vega, de Promedio, debatió sobre la gestión del agua en el mundo rural y reafirmó la complejidad que entraña asegurar el abastecimiento en comunidades autónomas como Extremadura, con una baja densidad poblacional. Hizo inciso en que “todo el mundo, viva donde viva, tiene que pagar lo mismo por ese agua de calidad”. Así, la apuesta por la sectorización de la red la destacó como uno de los aciertos más pragmáticos, pudiendo reducir el agua no registrada (ANR) en un 10 %. Otras medidas que se adoptaron fueron la implantación de la telelectura y una mayor inversión en energía fotovoltaica y en software de tratamiento de datos para apoyar la toma de decisiones. Remarcó que, si bien la digitalización es el camino, esta es una travesía a largo plazo, mostrando incertidumbre acerca de la sostenibilidad del sistema frente a las nuevas normativas. Se hace, pues, necesario trabajar conjuntamente con y para que las administraciones públicas competentes adopten medidas que vayan en consonancia con el compromiso de la digitalización del sector.

Por último, Ernesto Sánchez, de Hidralia, incidió en que hay un déficit hídrico estructural, azotado por los impactos del cambio climático. Por ello, señaló que es vital mejorar el estado de nuestras masas de agua. Señaló algunos retos del sector en Andalucía, como una mayor inversión en infraestructuras del agua —a lo que se añade un mayor despliegue de recursos económicos—, la apuesta por la economía circular y el impulso de la colaboración público-privada.

La ponencia ofreció no solo una visión integral de todo lo que ya se ha construido en el sector, sino que fue un alegato hacia los aspectos susceptibles de mejora y que, sin duda, requieren inversión y una apuesta firme por la digitalización. Para ello, factores como la cooperación, la inversión económica y estructural, y el apoyo en tecnologías predictivas y de monitorización serán las claves para lograr una red más óptima y conectada con el abastecimiento inteligente del agua.

 

Myriam Ramírez Alonso