De la medición a la gobernanza: el agua ya piensa, pero la responsabilidad sigue siendo humana
Alejandro Maceira y David Escobar presentaron en Madrid la décima edición de uno de los eventos de referencia del sector hídrico, situando la toma de decisiones, la financiación y el marco regulatorio en el centro del debate.
Este septiembre de 2026 tuvo lugar la 10.ª edición del Spain Water Summit. Con más de 550 delegados, 140 ponentes y 33 patrocinadores, el hotel Meliá Avenida de América alojó este evento mediante una frase que sintetiza el desarrollo del sector en los últimos años: “El agua ya piensa, ahora ustedes deciden”, que subraya la necesidad de gobernar el dato, financiar la infraestructura y articular las respuestas institucionales que exige el país.

Fuente: iAgua
La jornada inaugural comenzó con las palabras de Alejandro Maceira, quien puso la mirada en el 27 de septiembre de 2017, en la Fundación Botín. En aquella primera cita, el sector miraba a la banca o a la movilidad para preguntarse qué comprar. Nueve años después, la transformación es indiscutible: la telelectura, entre 2020 y 2024, ha pasado del 19 al 38 % de los contadores en España. Los datos han empezado a operar por su cuenta; los algoritmos regulan la aireación de las depuradoras en mitad de la noche y los modelos predictivos anticipan roturas antes de que se produzcan. La tecnología ya no solo mide: se ha vuelto autónoma.
Sin embargo, Maceira advirtió que esta velocidad de digitalización ha destapado dos brechas estructurales. La primera es de gobierno y ética: ¿de quién es el dato?, ¿a quién pertenecen los modelos entrenados tras décadas de operación?, ¿quién asume la responsabilidad cuando el algoritmo se equivoca? La segunda es económica. Frente a los 1.200 millones de euros movilizados por el PERTE, la inversión que España requiere en infraestructuras hídricas hasta 2035 asciende a 30.000 millones, según SEOPAN. El PERTE ha acelerado el proceso, pero no puede sustituir un esquema de financiación estable a largo plazo.
A este horizonte se añade la nueva Directiva Europea de Aguas Residuales Urbanas, con exigencias de tratamiento cuaternario para eliminar microcontaminantes y la aplicación de la responsabilidad ampliada del productor, que obligará a las industrias farmacéutica y cosmética a asumir al menos el 80 % del coste. España afronta una cuenta atrás decisiva hasta el 31 de julio de 2027 para que el sector influya en el reparto de esta carga.
A continuación, David Escobar tomó el testigo para desgranar la hoja de ruta de las tres jornadas, estructuradas bajo tres verbos de acción: medir, pensar y decidir. Escobar destacó la incorporación de CAF como Investment Partner para financiar el ciclo integral del agua en el mercado ibérico, así como la proyección internacional junto al ICEX y grandes operadores de América Latina. La agenda combinó el debate territorial con las sesiones técnicas de la sala Terranova, donde el MITECO aborda la planificación hídrica a partir del dato público, culminando con diálogos de alta dirección con los principales primeros espadas del sector y la entrega de la XII edición de los Premios iAgua.
La conclusión de esta primera charla constata que el agua ha dejado de ser un asunto estrictamente técnico para convertirse en una prioridad de Estado. Al proyectar la mirada hacia 2036, la medida del éxito no se calculará en número de contadores, sino en la calidad del servicio prestado, la capacidad de pago del sistema y el coraje para asumir responsabilidades. La tecnología continuará midiendo y optimizando, pero la responsabilidad seguirá siendo, inevitablemente, un acto humano.
Alberto Moreno