La digitalización está cambiando la manera de gestionar recursos esenciales como el agua. Durante el Spain Smart Water Summit, Daniel Barallat, Country Manager de España de Vodafone IoT, presentó las tendencias que marcarán el futuro del Smart Metering y destacó la importancia de la conectividad para desarrollar redes de agua más inteligentes y preparadas.
Bajo el título “El futuro del Smart Metering: las tendencias IoT que marcarán la próxima década”, Barallat comenzó mostrando el crecimiento del Internet de las Cosas (IoT). Vodafone cuenta con millones de dispositivos conectados en todo el mundo y el sector de las utilities representa una parte importante de estas conexiones. Dentro de este ámbito, el agua se presenta como uno de los sectores con mayor potencial de crecimiento.

Fuente: iAgua
Pero conectar más dispositivos también implica nuevos desafíos. Durante la ponencia se plantearon tres capacidades fundamentales para afrontar este futuro: soberanía, orquestación y resiliencia.
La soberanía hace referencia a la capacidad de mantener el control sobre los dispositivos, la conectividad y los datos que generan. En el sector del agua, esto resulta especialmente relevante porque los contadores pueden encontrarse en lugares de difícil acceso. Disponer de información sobre su funcionamiento permite detectar incidencias y actuar sin necesidad de acceder físicamente a cada dispositivo.
La segunda cuestión fue la orquestación, relacionada con la gestión de diferentes opciones de conectividad. No todos los contadores se encuentran en las mismas condiciones de cobertura, por lo que disponer de distintas alternativas permite escoger la solución más adecuada en cada caso. En este contexto, Barallat destacó también el potencial de la conectividad satelital directa al dispositivo, que puede complementar las redes terrestres en determinadas ubicaciones.
Por último, la resiliencia plantea la necesidad de que las redes puedan continuar funcionando ante situaciones adversas. Pérdidas de cobertura, averías, problemas con proveedores o amenazas de ciberseguridad pueden afectar a sistemas cada vez más conectados. Por ello, contar con alternativas y proteger tanto los dispositivos como las comunicaciones resulta fundamental. A esto se suma el reto de mantener un bajo consumo energético, especialmente en contadores que funcionan durante años mediante baterías.
La ponencia dejó una idea clara: la conectividad no es el objetivo final, sino el medio para aprovechar los datos. Estos permiten conocer los consumos, detectar anomalías y tomar decisiones con mayor rapidez.
El futuro del Smart Metering no depende únicamente de instalar más contadores, sino de conseguir que permanezcan conectados, seguros y preparados para adaptarse cuando las circunstancias cambien. En definitiva, hacer inteligente el agua también significa conseguir que la tecnología sea capaz de responder cuando más se necesita.